lunes, 28 de octubre de 2013

Todo aquello

Cambié el adjetivo por el verbo. Ignorando, aún, si hay más valentía en observación o acción. Sólo sé qué la última acalla unos latidos que son verdad. Mientras la primera martilleaba en parches de cuero invisibles. Me detengo poco. Lo justo. Y en esos instantes de angosta lucidez decido, invariablemente, seguir nadando. Con la mirada en un horizonte de niebla. La mochila cargada de nuncamases y asíaprendiste. Los brazos cada vez más fuertes. Y un retrovisor pleno de plumas y tinta que miro poco.

Y aún así. 

Soy todo aquello a lo que le niego tiempo. 

Share:

2 comentarios :

  1. Yo cambié el adjetivo por el verbo hace apenas cinco meses. O tirar p'alante sin mirar atrás ni mirar a los lados, es menos poético pero es la frase que he utilizado en terapia estos días. Me encanta la última frase. Espero en algún momento ser capaz de encontrarme otra vez con los adjetivos.

    ResponderEliminar
  2. Será menos poético, pero es práctico. Nada, nada y nada. Como un tiburón. A mí me funciona ;)

    ResponderEliminar