Acojona ver cómo se va dibujando una vida. Cómo, en ocasiones, Destino parece abandonar los pinceles. "Ahora pintas tú". Y te miras las manos pensando cómo cojones vas a crear nada si apenas tienes idea de cómo sujetar las herramientas. En tu mente, toma forma un hermoso óleo. Un paisaje de intensos claroscuros cuya belleza casi duele contemplar. Sonríes mientras coges un carboncillo del suelo y te dispones a plasmar tu delirio. Después de un rato que se antojaba interminable das un par de pasos hacia atrás y contemplas. Esa basura en blanco y negro se parece poco o nada al paisaje imaginado. Los huesos de Goya se revuelven bajo tierra ante tan burda imitación de su etapa oscura. Y te sangran las manos. El carboncillo ni se coge así ni se mueve de esa manera. Destino se revuelca por los suelos entre carcajadas. Señalándote. Y la parte de ti que se siente profundamente humillada se va haciendo más pequeña mientras te unes a sus risas. Pintas de pena. Pero te van a faltar lienzos para seguir intentándolo.
martes, 25 de agosto de 2009
lunes, 24 de agosto de 2009
Transformaciones
Dame algo simple. Puro. Sencillo. Que yo lo convertiré en la más retorcida y sucia de las espirales.
domingo, 9 de agosto de 2009
You
Podría decirte que me enloquece tu aroma. Despierta a mi sangre. Y se agolpa. Se retuerce. Grita. Podría decirte que se diluye el miedo al mirarte. Un sobre de azúcar en el lago oscuro de tus pupilas. Que tengo hambre de ti y de tus labios. Que me lloran las manos cuando no te tocan. Podría decirte que te siento ahora. Antes. Luego. Basta con dejar caer los párpados y pensar sin pensar. Se enciende en mí tu luz como una hoguera inmensa. Me abraso y bailo dentro. Que lo mismo se me cae la piel a tiras, pero no importa. No me importa. Podría besarte. El sol caería a plomo en ese mismo momento. Y vendrían todas las estrellas del mundo a mirarnos. A envidiar mi suerte. A bailar en el cielo oscuro como bailo yo porque existes. Podría. Puedo hacerlo.